¿Qué hace que el sistema inmune de un salmón sea tan distinto al de un mamífero? En este primer capítulo de la Salmon Immunology Series, presentada por Aqua Health by MNL Group y su producto Futerpenol, en asociación con Pathovet Labs, comenzamos desde los fundamentos: los órganos y células que sostienen la defensa inmunológica en los peces.
A diferencia de los mamíferos, los peces carecen de médula ósea y ganglios linfáticos. Su sistema inmune descansa principalmente en la inmunidad innata, capaz de reconocer patógenos sin exposición previa.
Los órganos linfoides primarios — el timo y el riñón anterior — cumplen roles esenciales: el timo participa en la diferenciación y selección de linfocitos T, mientras que el riñón anterior, con su alta capacidad hematopoyética, funciona como el análogo de la médula ósea en estos animales.
Los órganos linfoides secundarios, como el bazo y los tejidos linfoides asociados a mucosas (MALT), se encargan de presentar antígenos e inducir respuestas inmunes adaptativas. El MALT se subdivide en tejidos asociados a la piel, branquias, intestino y órgano olfativo.
La barrera mucosa constituye la primera línea de defensa: contiene moléculas antimicrobianas y genera microambientes que antagonizan a los patógenos antes de que estos logren penetrar. Cuando esa barrera es superada, los receptores de reconocimiento de patrones (PRR) detectan al agente patógeno y activan la respuesta inmune innata.
Comprender la arquitectura del sistema inmune de los salmónidos es el primer paso para tomar decisiones informadas sobre su manejo sanitario — desde el diseño de protocolos de vacunación hasta el uso de aditivos no farmacológicos que contribuyan a fortalecer sus defensas naturales.
Este capítulo sienta las bases de los temas que desarrollaremos a lo largo de la serie.
Salmon Immunology Series es una iniciativa educativa de Aqua Health by MNL Group en asociación con Pathovet Labs, orientada a profesionales de la industria acuícola.