La respuesta inmune adaptativa celular depende de un reconocimiento preciso: las células T deben identificar antígenos específicos y recibir las señales correctas para activarse. Este decimotercer capítulo de la Salmon Immunology Series explica cómo operan los receptores y co-receptores que regulan ese proceso en peces teleósteos, y qué hace única a su versión del sistema.
La activación de una célula T comienza cuando su receptor — el TCR — reconoce un antígeno presentado en el MHC. Sin embargo, esa interacción inicial no es suficiente: las células T requieren una señal coestimuladora adicional para activarse plenamente.
Esa señal la proporciona la unión de CD28 con CD80 y CD86, que enciende la respuesta inmunitaria. El mecanismo inverso también existe: si CD28 se une a CTLA-4, el freno se activa, evitando una respuesta excesiva o autoinmune — un sistema de regulación que protege la integridad del organismo.
En peces existen dos tipos de células T según su receptor: las que expresan TCR αβ — las más comunes — y las que expresan TCR γδ, que representan entre el 8% y el 20% del total. Funcionalmente, las células T se dividen en dos grupos:
Los peces presentan versiones únicas de estas moléculas co-receptoras: las células T colaboradoras expresan CD4-1 y CD4-2, mientras que las células CTL pueden utilizar tanto un homodímero de CD8αα como un heterodímero de CD8αβ — una diversidad molecular que refleja la complejidad evolutiva del sistema inmune en peces.
Salmon Immunology Series es una iniciativa educativa de Aqua Health by MNL Group en asociación con Pathovet Labs, orientada a profesionales de la industria acuícola.