La tolerancia inmunológica no opera por sí sola: requiere células especializadas y señales moleculares precisas que regulen activamente la respuesta inmune. Este decimosexto capítulo de la Salmon Immunology Series profundiza en las células T reguladoras (Treg), las citoquinas que las inducen y los factores de transcripción que controlan la autotolerancia en peces teleósteos.
Las citoquinas IL-10 y TGF-β promueven la diferenciación de células T colaboradoras CD4+ hacia células T reguladoras (Treg) — también llamadas células T supresoras. Su función es regular la respuesta antiinflamatoria y preservar la tolerancia inmune, evitando que el sistema ataque tejidos propios.
En mamíferos, el factor de transcripción FoxP3 controla la diferenciación y función de las células Treg especializadas en reforzar la autotolerancia en el sistema inmunitario maduro. Las Treg impulsadas por FoxP3 son fundamentales para el control de la respuesta inmune frente a antígenos propios.
El regulador autoinmune AIRE cumple un rol clave en la tolerancia central: garantiza que las células T que ingresan a la circulación no ataquen tejidos propios, y contribuye a formar un grupo especializado de células Treg para mantener esa tolerancia fuera del timo.
En el salmón del Atlántico, AIRE se expresa exclusivamente en el timo — no en el tejido linfoide interbranquial (ILT). Este hallazgo confirma que el ILT no es un tejido linfoide primario y que, al igual que en los mamíferos, las células T pasan por un proceso de selección negativa en el timo.
La distribución de estos mecanismos define una arquitectura clara: la tolerancia central se establece en el timo mediante selección negativa controlada por AIRE, mientras que las células Treg mantienen la tolerancia periférica en el ILT — un sistema de doble nivel que protege la integridad del organismo frente a respuestas autoinmunes.
Salmon Immunology Series es una iniciativa educativa de Aqua Health by MNL Group en asociación con Pathovet Labs, orientada a profesionales de la industria acuícola.