Cuando los patógenos logran superar las barreras físicas del pez, se encuentran con la segunda línea del sistema inmune innato: los componentes celulares y humorales. Este sexto capítulo de la Salmon Immunology Series detalla las células que protagonizan esa respuesta, sus mecanismos de activación y cómo coordinan la transición hacia la inmunidad adaptativa.
Los componentes celulares del sistema inmune innato incluyen células granulares eosinofílicas, neutrófilos, monocitos, macrófagos y células dendríticas. Entre ellos, los neutrófilos y macrófagos son los primeros en responder ante una infección.
Los neutrófilos ejercen acción antimicrobiana mediante mecanismos tanto intracelulares como extracelulares. Los macrófagos, derivados de monocitos circulantes, pueden activarse por dos vías: la vía clásica M1, que produce citoquinas proinflamatorias, especies reactivas de oxígeno y óxido nítrico; o la vía alternativa M2, orientada a la inmunosupresión, reparación tisular y producción de citoquinas antiinflamatorias. La dirección de esa activación tiene implicancias directas en el manejo sanitario preventivo.
Las células asesinas naturales (NK) constituyen un tercer tipo de linfocito, junto a los B y T, y son las principales células citotóxicas de la inmunidad innata. Reconocen de forma innata las células infectadas y se activan para destruirlas, o identifican y eliminan células marcadas por anticuerpos. Además, secretan citoquinas que regulan la proliferación, diferenciación y activación de otras células inmunes.
Cuando cualquiera de estas células detecta un patrón molecular asociado a patógenos (PAMP), se activa para participar en tres procesos clave: fagocitosis y destrucción del patógeno, producción de citoquinas, y activación del sistema inmune adaptativo mediante presentación de antígenos — cerrando así el circuito entre inmunidad innata y adaptativa.
Salmon Immunology Series es una iniciativa educativa de Aqua Health by MNL Group en asociación con Pathovet Labs, orientada a profesionales de la industria acuícola.